viernes, 31 de enero de 2014

En Antioquia "Aen" Muchas Historias

Siempre me consideré un afortunado por haber crecido con mis abuelos, un par de viejos de áreas rurales antioqueñas, llenos de tradiciones y de historias de montañas, brujas y reuniones familiares de cien personas en una finca sin energía eléctrica. En medio de las tardes de historias mis abuelos dejaban escapar palabras que no lograba ubicar en mi léxico, una cuestión que no me preocupaba, porque mi objetivo de entender la vida de antaño se cumplía muy a menudo.
Algún día escuché alguna frase de mis abuelos donde se reemplazó el "hay" por la palabra "aen", y fue ahí cuando me di a la tarea de reflexionar en torno a las evolución del lenguaje, porque la palabra aen que no significaba nada para mí estaba cargada de contenido para ellos, dos personas que con dificultades lograron aprender a leer y a escribir, algo andaba mal!. Si bien la reflexión personal no me entregó las respuestas que necesitaba, la vida lo hizo, cuando en una ocasión un campesino antioqueño me preguntó: "Cuántas vacas aen áhi", lease con acento en la letra A: Áhi!; para mí, toda mi curiosidad se volcó a esta palabra, un adverbio de lugar con cara de verbo, es decir, con una pronunciación equivalente a la interjección !Ay!. 
Foto: Julián Bedoya C.
Sabiendo un carajo de análisis lingüistico me atrevo a decir que con esta herramienta no hubiera entendido nunca este tipo de frases, pero mi explicación empírica me dejó satisfecho: si en lugar de usar "su verbo tradicional": aen, usaran la forma correcta "Hay", entonces la pregunta que me hizo el campesino sonaría con una doble interjección: algo como ¿Cuántos ponchos ay! ay!?, lo cual en Antioquia significaría que, luego de decir "cuántos ponchos..." sucedió algo que exige cierta premura, manifestada por la expresión ¡Ay Ay!.
Si bien el análisis lingüistico académico tiene un gran valor para nuestro desarrollo como especie, el descifrar las expresiones  tradicionales de una región puede ser una tarea muy satisfactoria si se aborda desde el análisis de las situaciones cotidianas, porque para un lingüista la etimología sale de rastros históricos claros y en el caso de transformaciones tradicionales, estoy por pensar que no "aen" dichos rastros, además, lo valioso para un simple mortal en temas del lenguaje es entener una historia de sus abuelos, vivir al oirla las emociones que ellos vivieron y no perdonarse la muerte de la tradición oral familiar.

viernes, 26 de julio de 2013

Escribir

 Definitivamente hay papeles que me dan ganas de escribir, y combinados con el lapicero ideal podría escribir mucho, como una novela infinita que vaya relatando las delicias de vivir, lo que pasa alrededor mío y del lapicero, que exprese cómo el mundo, después de vivirlo, lo único mejor es describirlo, escribirlo. Un papel blanco me abre los sentidos, un papel blanco me hace rebozar la mente... y escribir hasta con afán, porque mañana quedarán de mí las imágenes, luego quedarán de mí los olores, luego mi cuerpo, luego mis palabras... pero en últimas , en el más lejano de los días, sólo quedarán de mí mis escritos, reposando en frescas mentes y haciendose infinitos.


jueves, 7 de marzo de 2013


Canción de la Vida Profunda, Porfirio Barba-Jacob

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al tiempo y al azar...
Tal vez bajo otro cielo la vida nos sonría...
La vida es clara, undívaga y abierta como un mar.

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
al alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de obscuro pedernal:
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el Bien y el Mal.


Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
¡niñez en el crepúsculo!, ¡laguna de zafir!
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
¡y hasta las propias penas!, nos hacen sonreír.

y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar:
el alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.

Mas hay también, ¡oh Tierra!, un día... un día... un día...
en que levamos anclas para jamás volver:
un día en que discurren vientos ineluctables...
¡un día en que ya nadie nos puede detener!

domingo, 3 de marzo de 2013



Caricias


La tragedia no es vivir, no es el destino
no es esperar, no es aguantar, no es sanar
No es extrañar, revivir, repasar, recordar
son dolores fáciles, pasajeros, con brevedad

No son las canciones las que me hacen llorar
el parque, las casitas, tu cara, aún están vivos
tus ojos complacientes aún me miran
en todas partes tu voz se hace escuchar

Ni siquiera es volver a empezar
podría tirarlo todo y reiniciarlo muchas veces
no es reinventar, reconectar, componer
arreglar, ajustar, encender y arrancar

Incluso mantenerse bien es pensable
Sonreir, trabajar y no quejarme
hacer cualquier familia que no soñé
conformarme y pensar que así, ya está.

Pero la tragedia y el dolor, la desesperación, lo insoportable
lo que me roba tranquilidad y convierte mi vida en disimulo
son estas tantas caricias que sólo tú merecías
y ahora, por más que te busco, no te las puedo entregar.

Foto: Julián Bedoya, "Nacimiento de Luna"

domingo, 17 de febrero de 2013

CURRÍCULUM, MARIO BENEDETTI

El cuento es muy sencillo,
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo,
el pájaro que emigra,
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente.
 
Usted sufre,
reclama por comida
y por costumbre,
por obligación;
llora limpio de culpas,
extenuado,
hasta que el sueño lo descalifica.

Usted ama,
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros. 

Usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio,
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío,

entonces,
usted muere.
NO TE SALVES, MARIO BENEDETTI

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.

pero si, pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces,
no te quedes conmigo.

martes, 19 de junio de 2012

Tu pelo inspira misterio, captura mi atención con cualquier movimiento. Como cuando esos crespitos se balancean intentando desarmarse. Aun no entiendes por qué?
Tus Ojos son malos cómplices. Con solo verlos sé en qué lugar de tus mundos estás, y a veces me dicen también cual es la mejor forma allí de amarte. Aun no sabes por qué?
Tus manos son dos milagros que hacen milagros. Pueden acarciar con tal sutileza que se me pierde ahí la vida sin darme cuenta. Aun preguntas por qué?
Tu cuerpo es la vida en forma de mujer. La vida mostrando su esplendor, su perfección. Es la prueba del trabajo artesano del planeta. Aun no sabes por qué?
Tu corazón mantiene encendido tu pequeño habitáculo. Pero por eso no es pequeño. Ahí adentro caben tus infinitas bondades. Si aun no sabes por qué, discúlpame. No logro todavía calmar el festival que se arma en mi mente cuando quiero responder tu: por qué me Amas?.

jueves, 10 de mayo de 2012

Dicen que los libros son sabios, en el QUIJOTE encuentro una especial sabiduria. me antoja de hacer del mundo mi jardín y de olvidar todo lo que he conocido y creo verdadero. ese consejo daría a quien está a punto de cumplir 18 años, mirando la vida desde la puerta de ingreso.

sábado, 5 de mayo de 2012

El amor... el amor.

"¡Que cosa tan necia es el amor! - se dijo el estudiante mientras se marchaba -. No es ni la mitad de útil que la lógica, pues no prueba nada, y siempre nos dice cosas que no van a suceder, y nos hace creer cosas que no son ciertas. De hecho, es muy poco práctico, y como en estos tiempos ser práctico lo es todo, me volveré a la filosofía y estudiaré metafísica".
El amor como lo pienso es solo un deseo, así es sencillo, transparente, comprensible, y de ninguna manera pierde nobleza. Ah, egoista, completamente egoista, lo cual no lo hace malo tampoco, el egoismo alimenta la vida, a veces se llama "búsqueda de felicidad", a veces  "solidaridad", "ánimo", "empuje"... pero es egoismo, amo a quien ME hace feliz, amo a alguien con quien YO paso el mejor rato. 
Puedes cuestionar esa posición "fria y cruel", hablando de la "entrega"... " si es así, entonces por qué la gente se "entrega" a quien ama"?.  Pero ay! que infeliz y con gusto, si no has descubierto que eso que se "entrega" son disparos que intentan matar los demonios del otro con los que todavía no terminas de estar cómodo. 
Ah, y del amor de madre hablamos después.

jueves, 5 de abril de 2012

Lo que me gusta...
Me gusta despertar y probar mis sentidos, ver la luz del día, que cada vez es diferente... hay días de luz blanca, otros como de luz amarilla. Me gustan los días blancos porque son fríos y con el frío pienso mejor. 
Apretar mis manos y sentirlas vivas, escuchar los pájaros en mi ventana y oler el pedazo de pasto que amanece mojado.
Me gusta mirar el espejo y practicar mi sonrisa, el agua fría y los buzos de algodon.
Me gusta caminar, despacio para ver los detalles que son los que cambian: las hojas caidas del guayacán amarillo de la esquina, el ánimo del bulldog que quiere ser guardián del edificio, el café del kiosko.
Me gusta la gente que habla claro, duro: que dice BUENOS DÍAS y no bnnns dssss, porque con ellos puedo conversar, aprender. Me gusta en especial hablar con mi abuela... sus cuentos me reviven la historia de mi región, del campo, de esa vida tan propia, creo que nadie que se pertenece tanto como un campesino.
Me gusta comer, saborear, cuando mi nariz y mi lengua me indican qué le debo hechar a la sopa. Me gustan las arepas y la mazamorra.
Me gusta la universidad, es una finca con salones, llena de loros. Ahí se siente esperanza, libertad. Los artistas plasman ahí su mente, en cualquier corredor van dejando sin censura un pedazo de si. Me gusta el edificio mas alto, porque siendo tan bajo permite ver por encima de todos esos árboles. 
Me gusta respirar profundo, a veces incluso lo necesito, ir llenando los pulmones lentamente y abrir las manos me da tranquilidad. 
Me gusta Amar, y hacer lo que amo.
Me gusta Abrazar con fuerza y besar con calma, el sexo con la mujer que deseo y con tiempo.
Me gusta vivir.